lunes, 28 de junio de 2010
Título
Acabo de volver de la casa de dios. Acabo de volver de la caza de dios. Acabo de volver de la casa de Dios. Siempre me cerraba la puerta en la cara
viernes, 28 de mayo de 2010
Es una lástima ver a ese hombre
Es una lástima ver a ese hombre,
su cara cansada
en la miseria,
sus pómulos manchados
de tabaco y suspiros,
lamentando raíces desoladas,
alejadas hace años
de la tierra que no lo vio nacer.
Es una lástima ver a ese hombre
caminando solo,
relatando cuentos viciados
de arcoíris monocromáticos
y quebrantada voluntad.
Es una lástima ver a ese hombre
que escribe en los bancos de las plazas
donde duermen sus sueños,
donde cultiva su odio,
donde muere día a día.
Las manos que abrigan su cara
llevan historias,
llevan pasado,
suscriben de incógnito los versos ahumados
del incendio que arrasó con su paciencia.
Sus botas avanzan
mientras sus pies se quiebran
sobre las piedras y los perros.
Es una lástima ver a ese hombre
que transita como todos,
invisible,
ahondando en las más pútrida de las reparticiones.
Se queda sin luz,
se queda sin nombre.
Es una lástima ver a ese hombre,
pero no lo puedo evitar
cada mañana
al mirar mi espejo.
su cara cansada
en la miseria,
sus pómulos manchados
de tabaco y suspiros,
lamentando raíces desoladas,
alejadas hace años
de la tierra que no lo vio nacer.
Es una lástima ver a ese hombre
caminando solo,
relatando cuentos viciados
de arcoíris monocromáticos
y quebrantada voluntad.
Es una lástima ver a ese hombre
que escribe en los bancos de las plazas
donde duermen sus sueños,
donde cultiva su odio,
donde muere día a día.
Las manos que abrigan su cara
llevan historias,
llevan pasado,
suscriben de incógnito los versos ahumados
del incendio que arrasó con su paciencia.
Sus botas avanzan
mientras sus pies se quiebran
sobre las piedras y los perros.
Es una lástima ver a ese hombre
que transita como todos,
invisible,
ahondando en las más pútrida de las reparticiones.
Se queda sin luz,
se queda sin nombre.
Es una lástima ver a ese hombre,
pero no lo puedo evitar
cada mañana
al mirar mi espejo.
martes, 11 de mayo de 2010
Para ti, un te amo.
Lo resumo
en un suspiro
adjunto a un corazón bifocal
en el universo de las flores
ineficaces.
Con el alma,
Aunque no alcance.
De otra manera
no puedo escribirlo.
Pero que alcance
hasta la acción.
De verdad,
con la pureza de la rana amazónica,
con la vivacidad
de Marco
y el Che,
con el brío de la tierra latinoamericana,
con la fuerza
del fuego que mueve la tierra,
con la delicadeza del copo de nieve,
con el recato del clown.
Te amo más acá de las estrellas,
a tu lado,
lejos de ti,
en el más oscuro de los rincones de tu closet.
en un suspiro
adjunto a un corazón bifocal
en el universo de las flores
ineficaces.
Con el alma,
Aunque no alcance.
De otra manera
no puedo escribirlo.
Pero que alcance
hasta la acción.
De verdad,
con la pureza de la rana amazónica,
con la vivacidad
de Marco
y el Che,
con el brío de la tierra latinoamericana,
con la fuerza
del fuego que mueve la tierra,
con la delicadeza del copo de nieve,
con el recato del clown.
Te amo más acá de las estrellas,
a tu lado,
lejos de ti,
en el más oscuro de los rincones de tu closet.
martes, 16 de marzo de 2010
Tormento
El ruido que completa el odio
ha vuelto a zumbar sus letras
en la sima de la más alta de sus expectativas.
¿Qué puede superar el dolor
del dolor?
¿Acaso
el cansancio
no es suficiente alegoría?
Las marcas amarillas de los dedos
re/cosen
unos doce dientes por sobre la cara.
El gorro apartado de la misma cabeza,
los lentes atados a las calcetas
y la más horrible superficie lunar
le recorre
las piernas cuando nadie las ve.
Dejarla,
no retratarla
será el peor error,
porque a seis pasos de la grulla
ella descansa y
dormita.
Olvidarla ya es demasiado fácil.
No es su recuerdo lo que me atormenta
es su viva ficción
de pantano.
ha vuelto a zumbar sus letras
en la sima de la más alta de sus expectativas.
¿Qué puede superar el dolor
del dolor?
¿Acaso
el cansancio
no es suficiente alegoría?
Las marcas amarillas de los dedos
re/cosen
unos doce dientes por sobre la cara.
El gorro apartado de la misma cabeza,
los lentes atados a las calcetas
y la más horrible superficie lunar
le recorre
las piernas cuando nadie las ve.
Dejarla,
no retratarla
será el peor error,
porque a seis pasos de la grulla
ella descansa y
dormita.
Olvidarla ya es demasiado fácil.
No es su recuerdo lo que me atormenta
es su viva ficción
de pantano.
lunes, 15 de febrero de 2010
Para el exitoso hijo de puta de mi amigo
Vocecillas desarmando porvenir,
claveles desatando velatorio,
descansan girasoles sobre el sol
y las sombras del ocaso copulan.
Desastrosos domingos verdes
acotan verdades en foros griegos.
Las ataduras de los zapatos de Chejov
me hacen la cama
donde no dormiré.
¡Cruza el cielo!
¡Te lo ordeno!
Encuentra el reposo en esa blanca roca
y mándame saludos
para poder comprar el pan.
Sabes que el misterio más grande es
lo que comeremos mañana.
¡Anda!
Corre por los grises prados de metrallas.
Arriesga la sonrisa de los caballos que montan hombres,
juega a la “pulgá de acero” con el diablo,
pero nunca olvides que puedes volar.
claveles desatando velatorio,
descansan girasoles sobre el sol
y las sombras del ocaso copulan.
Desastrosos domingos verdes
acotan verdades en foros griegos.
Las ataduras de los zapatos de Chejov
me hacen la cama
donde no dormiré.
¡Cruza el cielo!
¡Te lo ordeno!
Encuentra el reposo en esa blanca roca
y mándame saludos
para poder comprar el pan.
Sabes que el misterio más grande es
lo que comeremos mañana.
¡Anda!
Corre por los grises prados de metrallas.
Arriesga la sonrisa de los caballos que montan hombres,
juega a la “pulgá de acero” con el diablo,
pero nunca olvides que puedes volar.
Húmeda amiga
Te dije: “no volveré más”
pero aquí estoy
nueva-mente
morado de pena,
dividido de espanto
y colmado de olvido.
Tu siempre escuchas
mis oscuros lamentos,
me entendiste
cuando mis nubes vocales
se solidificaron
hasta ponerse adultas.
Me volviste
al preciado manicomio
de la poseía
con un pequeño sorbo de tu cuerpo.
Amiga,
con tus húmedos besos
de contrabandista de vida
y de muertes
[y de buques]
siempre logras calmarme
porque me enseñas,
con el ejemplo,
lo que realmente
es cargar
con la voluntad
en el vientre.
Me has dado luz y sal
cada vez que lo han necesitado
mis versos secos
y mi mente apagada.
Todo es malo,
yo te digo,
y tú me respondes:
todo es olvido.
Aun recuerdo cuando,
en tu seno me abrigaste
y me enseñaste a morir
dos veces,
me enseñaste a vivir
en tu lecho
y a compartir tus vuelcos.
Aun recuerdo el día
en que me trajiste a la orilla
con tu resaca,
después de tanto olvido,
llanto y estar perdido,
aunque más perdido, náufrago.
Ese día encontré el sentido
y me volví hacia ti,
y me lancé a tus brazos
para seguir viviendo,
para seguir el naufragio.
pero aquí estoy
nueva-mente
morado de pena,
dividido de espanto
y colmado de olvido.
Tu siempre escuchas
mis oscuros lamentos,
me entendiste
cuando mis nubes vocales
se solidificaron
hasta ponerse adultas.
Me volviste
al preciado manicomio
de la poseía
con un pequeño sorbo de tu cuerpo.
Amiga,
con tus húmedos besos
de contrabandista de vida
y de muertes
[y de buques]
siempre logras calmarme
porque me enseñas,
con el ejemplo,
lo que realmente
es cargar
con la voluntad
en el vientre.
Me has dado luz y sal
cada vez que lo han necesitado
mis versos secos
y mi mente apagada.
Todo es malo,
yo te digo,
y tú me respondes:
todo es olvido.
Aun recuerdo cuando,
en tu seno me abrigaste
y me enseñaste a morir
dos veces,
me enseñaste a vivir
en tu lecho
y a compartir tus vuelcos.
Aun recuerdo el día
en que me trajiste a la orilla
con tu resaca,
después de tanto olvido,
llanto y estar perdido,
aunque más perdido, náufrago.
Ese día encontré el sentido
y me volví hacia ti,
y me lancé a tus brazos
para seguir viviendo,
para seguir el naufragio.
Estatuas vivientes
Cuántos pasos
a cuántos pesos
sobrevive la pseudiviviente estatua.
Se mueve, cada vez,
poco a poco,
por poco, con poco
dinero.
Así como todas las pseudovivientes,
mi madre se mueve
poco a poco,
por poco, con poco
dinero.
Y mi hermano
que juró nunca ser
estatua de Ahumada,
se mueve
poco a poco,
por poco y con poco
dinero.
Estamos completamente atados
al pedestal que nos mantiene
erguídos
y posicionados,
con esa caja de cartón
al lado
esperando recibir monedas
para
poco a poco,
por poco y con poco
dinero
movernos y quedarnos
poco a poco,
por poco y con poco
tiempo.
No hablo de mi,
aunque se que estoy condenado
[hasta la muerte]
a seguir con la misma suerte
que mi madre y mi hermano.
Recuerda como llego este
pseudopoema
a tu mano,
en ese momento
me dices si soy
una estatua de Ahumada
que vive [o muere]
poco a poco,
por poco y con poco
[sustantivo a tu disposición]*
*A disposición dada la cantidad de dinero que disponga usted para que continuar el poema o terminarlo
a cuántos pesos
sobrevive la pseudiviviente estatua.
Se mueve, cada vez,
poco a poco,
por poco, con poco
dinero.
Así como todas las pseudovivientes,
mi madre se mueve
poco a poco,
por poco, con poco
dinero.
Y mi hermano
que juró nunca ser
estatua de Ahumada,
se mueve
poco a poco,
por poco y con poco
dinero.
Estamos completamente atados
al pedestal que nos mantiene
erguídos
y posicionados,
con esa caja de cartón
al lado
esperando recibir monedas
para
poco a poco,
por poco y con poco
dinero
movernos y quedarnos
poco a poco,
por poco y con poco
tiempo.
No hablo de mi,
aunque se que estoy condenado
[hasta la muerte]
a seguir con la misma suerte
que mi madre y mi hermano.
Recuerda como llego este
pseudopoema
a tu mano,
en ese momento
me dices si soy
una estatua de Ahumada
que vive [o muere]
poco a poco,
por poco y con poco
[sustantivo a tu disposición]*
*A disposición dada la cantidad de dinero que disponga usted para que continuar el poema o terminarlo
viernes, 22 de enero de 2010
Mala comida
Estoy asqueado,
nauseabundo,
con solo mirar tu cuerpo/comida
me dan ganas de verter sobre la cama/mesa
todo lo que ésta misma me ha servido.
Corro.
El día de hoy todo me parece vacío.
La frontera de lo aceptable
se quebró,
y sus pedazos
bloquearon la entrada (a mi boca/corazón).
EL alcohol que fluye por mis venas
ayuda
a no soportar
el imbatible misterio
de por qué hoy no te soporto.
Me das asco,
y lo que es peor,
no me siento mal conmigo mismo.
No extraño,
ni olvido,
y por lo mismo esto ayuda
a no soportar
el imbatible misterio
De por qué hoy no te amo.
nauseabundo,
con solo mirar tu cuerpo/comida
me dan ganas de verter sobre la cama/mesa
todo lo que ésta misma me ha servido.
Corro.
El día de hoy todo me parece vacío.
La frontera de lo aceptable
se quebró,
y sus pedazos
bloquearon la entrada (a mi boca/corazón).
EL alcohol que fluye por mis venas
ayuda
a no soportar
el imbatible misterio
de por qué hoy no te soporto.
Me das asco,
y lo que es peor,
no me siento mal conmigo mismo.
No extraño,
ni olvido,
y por lo mismo esto ayuda
a no soportar
el imbatible misterio
De por qué hoy no te amo.
Aglunas décimas para ti
Escucho esta melodía
saliendo de mi cabeza.
Oye lo que el cuerpo reza.
Grita al viento cada día
con furia y alevosía
las palabras que me debes,
y por más que sean breves
mi alma ¡ay si! las necesita,
aunque no seas señorita
mándame una si te atreves.
Déjame más que contento
morenaza de mi ensueño,
que aunque tú no tengas dueño
abrázame con tu aliento.
Si tú no tienes talento
no me importa mucho ahora,
me mata ya la demora,
lánzate una de corrido
y junto con tu vestido
deja’e la’o la rectora.
saliendo de mi cabeza.
Oye lo que el cuerpo reza.
Grita al viento cada día
con furia y alevosía
las palabras que me debes,
y por más que sean breves
mi alma ¡ay si! las necesita,
aunque no seas señorita
mándame una si te atreves.
Déjame más que contento
morenaza de mi ensueño,
que aunque tú no tengas dueño
abrázame con tu aliento.
Si tú no tienes talento
no me importa mucho ahora,
me mata ya la demora,
lánzate una de corrido
y junto con tu vestido
deja’e la’o la rectora.
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