viernes, 28 de mayo de 2010

Es una lástima ver a ese hombre

Es una lástima ver a ese hombre,
su cara cansada
en la miseria,
sus pómulos manchados
de tabaco y suspiros,
lamentando raíces desoladas,
alejadas hace años
de la tierra que no lo vio nacer.

Es una lástima ver a ese hombre
caminando solo,
relatando cuentos viciados
de arcoíris monocromáticos
y quebrantada voluntad.

Es una lástima ver a ese hombre
que escribe en los bancos de las plazas
donde duermen sus sueños,
donde cultiva su odio,
donde muere día a día.

Las manos que abrigan su cara
llevan historias,
llevan pasado,
suscriben de incógnito los versos ahumados
del incendio que arrasó con su paciencia.

Sus botas avanzan
mientras sus pies se quiebran
sobre las piedras y los perros.

Es una lástima ver a ese hombre
que transita como todos,
invisible,
ahondando en las más pútrida de las reparticiones.

Se queda sin luz,
se queda sin nombre.

Es una lástima ver a ese hombre,
pero no lo puedo evitar
cada mañana
al mirar mi espejo.

martes, 11 de mayo de 2010

Para ti, un te amo.

Lo resumo
en un suspiro
adjunto a un corazón bifocal
en el universo de las flores
ineficaces.
Con el alma,
Aunque no alcance.

De otra manera
no puedo escribirlo.

Pero que alcance
hasta la acción.

De verdad,
con la pureza de la rana amazónica,
con la vivacidad
de Marco
y el Che,
con el brío de la tierra latinoamericana,
con la fuerza
del fuego que mueve la tierra,
con la delicadeza del copo de nieve,
con el recato del clown.

Te amo más acá de las estrellas,
a tu lado,
lejos de ti,
en el más oscuro de los rincones de tu closet.