Estoy asqueado,
nauseabundo,
con solo mirar tu cuerpo/comida
me dan ganas de verter sobre la cama/mesa
todo lo que ésta misma me ha servido.
Corro.
El día de hoy todo me parece vacío.
La frontera de lo aceptable
se quebró,
y sus pedazos
bloquearon la entrada (a mi boca/corazón).
EL alcohol que fluye por mis venas
ayuda
a no soportar
el imbatible misterio
de por qué hoy no te soporto.
Me das asco,
y lo que es peor,
no me siento mal conmigo mismo.
No extraño,
ni olvido,
y por lo mismo esto ayuda
a no soportar
el imbatible misterio
De por qué hoy no te amo.
viernes, 22 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario