No siento por ti
algo tan mundano,
tan manoseado,
como amor.
Por ti
yo siento
admiración,
fascinación,
pretextos,
fundamentos,
futuro,
contraparte,
alegría,
y mucho más;
lo que termina siendo
un virgen cristal
por donde observar,
sin ensuciarte,
y ver todo tu mundo,
entre tanto abuso
a lo demás.
PS:
Tus ojos son el cristal
hacia el vacío,
hacia lo sublime.
sábado, 19 de octubre de 2013
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