- ¿En qué piensas?
- En la facilidad con la que olvido las cosas.
- ¿Por qué?
- Porque recién te dije lo que realmente pensaba, pero lo olvidé.
- Entonces cuando te pregunté…
- Estaba pensando en la facilidad con la que olvidé lo que estaba pensando mientras estaba callado, pero ya lo recordé.
- ¿Qué era?
- Pensaba en como se vacía un diccionario mientras callo. Y como sonreías
- ¿Cómo te puedes imaginar eso?
- No es que me lo imagine, siento como si tuviera la imagen frente a mis ojos. Un diccionario antiguo vaciándose cada vez que callo. Como si con el silencio me alejara del lenguaje paterno, como si con el silencio la valoración de una mirada o una sonrisa aumentaran, o más que eso, como si fuese lo único que vale y fuese lo más hermoso dentro de la comunicación o diálogo con pretensiones.
- Que bonito eso.
- No tiene nada de bonito ¿Acaso no acabo de decir que me desprendo de las palabras?
- Pero aumenta tu valoración por algo más universal, eso es bonito.
- No lo repitas, por que no lo es, es terrible. Me acongoja, no me deja feliz.
- ¿Porqué no escribes lo que acabas de decir, o se te van las palabras?
- En eso estoy.
domingo, 28 de diciembre de 2008
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